miércoles, 26 de octubre de 2011
PERMITELE ENTRAR EN TU VIDA
domingo, 21 de febrero de 2010
Vive en abundancia
Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, asi como prospera tu alma. 3 Juan 2.
Todas las personas con las que tratas hoy estan deseperadamente buscando vivir en abundancia y felicidad. Desean la excelencia; quieren salud, quieren libertad financiera, quieren el bien para sus seres queridos. Es que las personas sufren cuando se sienten abandonas, empobrecidas y enfermas.
Es cierto que la vida del ser humano no consiste en la abundancia de los bienes materiales que posee (Lucas 12:15). Por tanto en la búsqueda de la vida es necesario que seas equilibrado y que no te afanes demasiado en conseguir cosas, que a fin de cuenta no cuentan.
Para vivir en abundancia debes reconocer cual es la fuente de esta; dice Jesucristo: no os angusties, pues, diciendo: ¿ Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os seran añadidas (Mateo 6:31, 33). De manera que la fuente de la abundancia, la felicidad y el disfrute de esta vida esta en reconocer a Dios y vivir bajo su cuidado, obediencia y dirección.
Has recibido de Dios algo que tiene capacida de reproducirse, tu actitud determinará con fuerza la capacidad de vivir en abundancia y el poder que tendrás para ser considerado fiel a lo que Dios te ha dado. El Señor Jesuscrito marcó las pautas de como vivir en abundancia; la actitud para vivir una vida plena tiene que ver con que:
- Reconocas que Dios te ama y quiere darte cosas buenas; pues eres su hij@ y su cuidado es para ti.
- No olvides que Dios quiere verte prosperar.
- Procura conocer las maneras en que puedes producir ganancias y exitos.
- Pongas atencion a las cosas pequeñas; pues todo es reproductivo y lo pequeño puede multiplicarse.
- Entiendas que tu futuro comienza con cualquier cosa que tienes en tu mano hoy.
- Busque dar abundantemente; dar es una de las maneras de Dios de multiplicar lo que nos ha dado.
Bendiciones
jueves, 6 de agosto de 2009
Cultiva y siembra semillas
Cultiven bien un árbol, y tendrán buen fruto; cultívenlo mal, y tendrán mal fruto. (Mateo 12:33) Lo que se siembra, se cosecha. (Gálatas 6:7)
Si quieres cultivar un huerto, un jardín, una planta, o un bonsái necesitas entender las implicaciones que esto conlleva; debes escoger las semillas, preparar el terreno, sembrar las semillas, mojar las plantas, quitar las malas hiervas, hacer una buena fertilisación... en fin, una serie de tareas importantes que dan como resultados frutos hermosos, sanos y vigorosos.
Todo comienza con una buena semilla para sembrar, y continúa con labores bien hechas. Al cultivar debemos hacer los trabajos convenientes para que la planta pueda dar buenos frutos.
Las palabras de Jesús no dejan lugar a dudas, y así lo confirman las ciencias agrícolas; la cosecha de tomates, de rosas o de pinos depende de la manera como se realice el cultivo; si se respetan las leyes naturales, la cosecha será abundante; por otro lado, si se desconocen o se descuidan los principios de la siembra , la cosecha será pobre y escasa. Todo lo que siembre, eso cosechará.
La semilla es todo aquello que posees y que puedes ser plantado de nuevo. Una buena semila es aquella que da y beneficia otra persona. El amor es una semilla; una sonrisa, una palabra de animo, el dinero que posees; en fin todo lo que puede multiplicarse y volverse más es una semilla. El cuidado que des a la semilla plantada producirá una cosecha; esta podrá ser buena, mala o una pérdida total. En definitiva, la cosecha será aquello que Dios devuelve, aquello que te beneficie; paz, alegría, gozo, amigos, finanzas, vida espiritual plena ...
Si entiende estos principios de la siembra y la cosecha procura sembrar semillas de fe: usa sabiamente lo que Dios ha puesto en tus manos y cosecharás lo que Dios te ha prometido.
Aquí tienes algunas siembras vitales que te enriquecerán:
- Siembra semillas de confianzas en los amigos y cosecharás muchos amigos.
- Siembra semillas de diligencias y cosecharás promoción y ascenso en tu trabajo.
- Siembra semillas de amor y cosecharás amor en tu familia , en tu vecindario.
- Siembra semillas de temperancia y cosecharás un cuerpo saludable y bien dispuesto.
- Siembra semillas de buena mayordomía y cosecharás bendiciones y la provisión de Dios en tu economía.
- Siembra semillas de fe y cosecharás salvación y vida eterna.
Jesús dijo que la siembra es el comienzo de la bendición o de la pedición. Tu decides lo que harás, pero recuerda que el secreto de tu futuro está determinado por las semillas que estas sembrando hoy.
Siembra, siembra, siembra semillas de amor, de dominio propio, de buena mayordomía de diligencia, de fe en lo que Dios hará contigo. No lo olvides TODO LO QUE SEMBRARES ESO COSECHARÁS.